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Cloud, herramienta estratégica de negocio: Un reto compartido

Álvaro MartínAutor: Álvaro Martín. Digital Transformation Senior Consultant en Quint Iberia

Según estudios de Gartner, en 2017 solo un 33% de las empresas disponían de una estrategia cloud y solo un 40% de las estrategias se diseñaron con la participación de negocio. Esto supone en la práctica que ocho de cada diez empresas hace un año no tenían una estrategia cloud alineada con negocio.

Aunque los porcentajes hayan podido variar ligeramente, estos datos solo admiten una lectura: la mayoría de las empresas son incapaces de identificar el impacto estratégico a largo plazo de la nube en sus modelos de negocio.

Evidentemente, el mundo cloud nace de la búsqueda de soluciones a la falta de agilidad en la entrega de servicios TI. La gran mayoría de empresas se “embarcan” por la inercia del mercado y la percepción generalizada de que hay suficiente madurez. Otras, más pequeñas y digitales como las start-ups, se ven abducidas por el canto de sirena de la innovación tecnológica como un elemento inseparable de su arquitectura o “blueprint” digital.

En cualquier caso, y aunque nadie pone en duda a estas alturas que el cloud ha venido para quedarse en todos los entornos empresariales, la falta de visión estratégica sumada al ruido mediático de los nuevos servicios y la creciente complejidad del portfolio de soluciones plantean serias dificultades a las compañías para resolver la ecuación estratégica:

  1. ¿Cuál será el impacto del modelo cloud para mi negocio a medio y largo plazo?
  2. ¿Cómo consolidar un cloud racional, equilibrado y “embebido” –es decir sin fisuras- dentro de la propia estrategia de negocio?
  3. ¿Cómo afectará la arquitectura cloud a la provisión de TI con mis clientes y proveedores?, ¿cómo afectará a mi futuro ecosistema de valor?

Para responder a estas preguntas es necesario pararse y reflexionar sobre el nivel de transformación que requiere el negocio. Una vez completado el análisis hay que decidir entre una aproximación eminentemente operativa con un coste elevado de oportunidad explotando la nube como un conjunto de capacidades tecnológicas que, a golpe de ratón y código, permiten desplegar infraestructura y aplicaciones en cuestión de minutos, o ir mucho más allá con una aproximación estratégica y ambiciosa: habilitar el cloud como herramienta transformadora del modelo de negocio.

Para realizar este segundo enfoque con éxito no basta únicamente con la TI y la agilidad de provisión. Es necesario, además, ponerse a trabajar codo con codo con negocio para definir conjuntamente cuándo y cómo cruzar el Rubicón organizativo que impulse la orientación de los equipos a la priorización del flujo y la entrega de valor. Asimismo, la organización debe dirigir los esfuerzos de la dirección a la creación de un modelo operativo basado en cloud que potencie la innovación para trabajar eficazmente en un ecosistema digital de socios y proveedores.

Otro de los hitos relevantes a la hora de nubificar con impacto estratégico es utilizar el cloud como palanca para orientar la organización al dato. Efectivamente, fomentar una cultura de concienciación o “data awareness” en todos los niveles de la organización es clave para elevar la dimensión operativa de la nube a través de un modelo de gobierno que escuche al negocio sin sesgos tecnológicos e integre la capacidad transformadora de la analítica y la inteligencia artificial en los procesos. O lo que es lo mismo, implementar una hoja de ruta para reducir gradualmente el foco operativo del cloud hacia actividades que revierten en una mayor capacidad de transformación.

Por eso es importante priorizar la innovación de servicios cloud orientados a nuevos modelos de negocio sobre plataformas digitales: “decoupling” de datos para acelerar la portabilidad de aplicaciones y la migración de sistemas “legacy”, “brokering” para extraer contexto de negocio a través de analítica, orquestador/”broker” de servicios multi-cloud, apificación, integración de arquitectura empresarial, etc.

¿Qué dimensiones estratégicas considerar?

No hay una única metodología para nubificar estratégicamente puesto que cada organización tiene sus condicionantes (sistemas heredados, aplicaciones críticas, contratos, modelo de sourcing, regulación sectorial, etc.) pero sí se puede enumerar cinco dimensiones que toda estrategia cloud debe contener para acelerar la transformación de negocio:

  1. Analítica
  2. Integración de servicios
  3. Gobierno del dato
  4. DevOps y modelo organizativo
  5. Automatización y optimización de procesos

1. Analítica

El Big Data, IoT y otros servicios de valor añadido sobre la capa de datos tienen un peso cada vez más importante en la estrategia cloud. La pequeña y mediana empresa tiende a consumir en la nube pública estos servicios a través de modalidades de fácil adopción (SaaS, Big Data as a Service, etc.) mientras que en el segmento de gran empresa y en los sectores regulados los requerimientos normativos obligan a adoptar un enfoque más complejo segmentando el catálogo en diferentes proveedores o en un modelo cloud híbrido (por ejemplo, el modelado y la visualización de datos en nube pública, la ingesta y el almacenamiento en nube privada, o todos los servicios en el modelo privado). Para este segundo tipo de organizaciones con mayor complejidad regulatoria, se hace imprescindible una eficaz orquestación y federación de servicios de datos a través del gobierno del dato como se tratará más adelante.

2. Integración de servicios

La arquitectura empresarial y la integración con el ecosistema digital ganan también relevancia en la estrategia cloud. La creciente necesidad de estandarización y colaboración con los partners y proveedores para construir propuestas de valor conjuntas requiere un grado de integración cada vez mayor. En este sentido la arquitectura empresarial se ve beneficiada por el modelo de ecosistemas cloud ya que facilita la optimización del legado de procesos, habitualmente fragmentados, integrándolos en un entorno de referencia para responder ágilmente a los cambios de negocio sin renunciar a la estandarización. Llegar a un equilibrio dinámico es el objetivo y solo se consigue trabajando en arquitecturas abiertas abstrayendo todo lo posible la lógica del dato de la lógica de negocio.

3. Gobierno del dato

Es la asignatura pendiente de muchas organizaciones y su importancia comienza a verse reflejada en la estrategia cloud. El modelo híbrido de entornos multi-cloud supone todo un reto tanto organizativo como tecnológico para capturar el valor de nuestros datos y proteger y asegurar la integridad de todos los activos de información en cualquier entorno. Asimismo en el mundo cloud , la volatilidad de la infraestructura hace imprescindible que los activos permanentes, los datos, se aseguren de manera continuada con procesos eficientes de calidad para garantizar el cumplimiento de los requerimientos normativos tanto internos como externos. Además, una arquitectura del dato bien definida facilita, a través de servicios de federación y orquestación en el cloud, la industrialización de procesos de analítica y Big Data permitiéndonos gestionar eficazmente los riesgos y maximizar el valor de nuestros datos (además de proporcionar mayores niveles de integración para las plataformas digitales que hemos comentado en el ecosistema de valor)

4. DevOps y Organización

El cloud aporta un número cada vez mayor de herramientas de autoservicio en entornos empresariales, permitiendo construir, gobernar y desplegar cualquier aplicación en todo tipo de entornos cloud con un ciclo de vida gestionado. En este aspecto, la tecnología suele estar siempre por delante de la organización. Para acompasarlas y nubificar con impacto estratégico, se hace imprescindible acometer programas de cambio organizativo para mejorar la colaboración y el flujo entre los equipos de Desarrollo, Pruebas y Operaciones (DevOps). El cloud debe pues facilitar a los equipos DevOps la automatización de procesos manuales y la colaboración mediante herramientas compartidas para asegurar que la calidad sea un proceso embebido en la entrega e integración continua.

5. Optimización y automatización de procesos

La automatización de despliegues, la gestión inteligente del estado de salud de las aplicaciones y el enrutamiento dinámico son algunas de las capacidades que el cloud habilita en entornos empresariales de forma nativa para la automatización de procesos. Sin embargo la optimización de la infraestructura juega un papel cada vez más relevante en estrategias multi-cloud ya que permiten gobernar de forma unificada las capas de infraestructura de múltiples entornos a través de la inteligencia artificial y así optimizar el consumo de recursos, migrar entre entornos en función de costes en tiempo real, detectar ineficiencias, operar a través de cuadros de mandos con análisis prescriptivos, etc. Considerar por tanto los procesos de mejora continua dentro de nuestra estrategia nos ayudará a incrementar el grado de automatización y optimizar el racional de eficiencias de nuestro ecosistema cloud.

Estas cinco dimensiones del cloud tienen pues, como es lógico, una fuerte relación entre sí y la entrega de valor de nuestro ecosistema dependerá de la generación de sinergias y de la búsqueda de equilibrios (potenciar excesivamente una dimensión sin trabajar las otras impedirá la consecución de dichas sinergias). El objetivo de este marco estratégico no es otro que ayudar a mantener nuestra organización orientada al cliente y, a través de madurez en la gestión de los datos, potenciar y personalizar su experiencia.

¿Qué diferencias tiene un enfoque operativo a uno estratégico?

En el siguiente cuadro se recogen los riesgos y oportunidades de los dos enfoques. El coste de oportunidad es inversamente proporcional a la capacidad de transformación.

Conclusiones

“Nubificar” con impacto estratégico es un reto complejo. Un reto que involucra a toda la organización y, por tanto, un reto compartido. Para convertir el cloud en una herramienta de transformación estratégica de negocio es necesario reducir progresivamente el foco operativo y potenciar su capacidad transformadora priorizando la innovación con servicios orientados al ecosistema de valor.

Por otro lado, solo a través de la madurez de gobierno de TI y con una estrategia cloud alineada con negocio se consigue integrar esta tecnología en la cadena de valor y gestionar eficazmente las expectativas de negocio asegurando la ergonomía y la agilidad que el negocio demanda mientras que orientamos nuestra organización al dato, principal activo de nuestro ecosistema digital.

Etiquetas
Agilidad, Eficiencia, Innovación