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Gestión de HR y el efecto irreversible del coronavirus

Iván Martín

Autor: Iván Martín

13 de marzo de 2020. El coronavirus afecta más a personas con patologías previas. Eso dicen los estudios clínicos hechos tan rápido como se expande este virus que copa toda la actualidad. El modelo laboral basado en grandes centros de trabajo donde se concentran las funciones administrativas o corporativas de las empresas es, como esos pacientes con afecciones previas, un paciente de riesgo cuando se enfrenta a la crisis laboral que está suponiendo la gestión del coronavirus.

Esta forma de trabajar ya estaba sufriendo problemas serios: Hay dudas relativas sobre su necesidad y utilidad en un mundo cada vez más digitalizado que, no solo hace posible el trabajo más dividido, sino que incluso relativiza la necesidad de una fuerza laboral tan numerosa. Y limita una creatividad y un confort que son muy buscados por las grandes empresas; esas que llevan tanto tiempo intentando que sus oficinas no parezcan oficinas.

Además, pensando en la sociedad actual y en el colectivo de trabajadores más jóvenes, no encaja con una forma más “sostenible” de trabajar. Sin duda, el mero hecho de tener que acudir a estos centros de trabajo, complica la conciliación entre vida personal y familiar por el tiempo dedicado a desplazamientos y accesos. Tampoco facilita la flexibilidad horaria a la que la mayoría aspiramos, y podría ser lesivo con el medio ambiente en muchos casos.

En resumen, vamos a un modelo laboral donde las oficinas no serán oficinas y el coronavirus sólo va a “catalizar” este fenómeno.

Desde una perspectiva de gestión de personas ¿Qué hay que considerar en ese nuevo escenario?

  • Primero las personas; asegurarnos tiene el suficiente compromiso y los recursos necesarios para ser responsables de su propia capacitación y nivel de desempeño.
  • Los procesos deben flexibilizarse. La orientación de los departamentos tradicionales hacia los flujos de valor de la empresa, los equipos ágiles, las organizaciones redárquicas… son necesidades de negocio propias de la era digital, y encajan con esta desconcentración de la fuerza de trabajo.
  • Por supuesto, el cambio más fuerte es el cultural, que supone aceptar la ruptura de la dependencia casi maternal entre la empresa y sus empleados. Reducir el control y la gestión a nivel operativo es costoso para los mandos intermedios en términos de pérdida de status, pero tenemos que hacer ese esfuerzo para lograr una organización con garantías de supervivencia.
  • En cuanto a la tecnología, necesitamos nuevas soluciones colaborativas y adoptar todas las medidas de automatización posibles para minimizar el trabajo que puede realizarse de forma robotizada; lo cuál es una ganancia inmediata de la eficiencia.

Desde Quint estamos ya trabajando en cómo vamos a colaborar con nuestros clientes bajo un modelo no presencial

Las servicios de consultoría pueden ser prestados sin inconveniente de forma no presencial; así hoy trabajamos en ayudar a los trabajadores de nuestros clientes con servicios como:

  • Formación y comunicación en aula virtual y plataformas. Uso de recursos audiovisuales grabados previamente.
  • Mejora del rendimiento de la actividad empresarial a través del análisis de datos obtenidos con herramientas y encuestas online.
  • Diseño de estrategias, procesos y procedimientos de trabajo de forma remota.
  • Seguimiento de proyectos y visualización de información de cuadro de mandos con herramientas telemáticas.
  • Automatización de funciones de gobierno de la organización y gestión de proveedores.

Para nosotros son herramientas que estamos utilizando con equipos que ya hoy están en remoto o deslocalizados; creemos que vamos a hacer de esto la norma en lugar de ser una excepción y así nos preparamos para ello. Si quieres consultar por estos servicios, o compartir una opinión, quedo a tu disposición.