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Six Sigma salva vidas

Autora: Laura García. Quint.

Laura García

22 de abril de 2020.

En el entorno hospitalario la demanda es muy elevada y los profesionales sanitarios se enfrentan a un ritmo de trabajo muy elevado, tal y como estamos comprobando estos días. Por ello, es fundamental que toda la actividad se optimice al máximo.

 ¿Sabías que con metodologías como Six Sigma se puede salvar la vida de muchos pacientes?

Six Sigma se enfoca en reducir la variabilidad y los errores en un proceso. La reducción de variabilidad, entendida como variaciones en un proceso, conduce a productos y servicios de mayor calidad.

El objetivo es reducir los defectos a 3.4 por millón de oportunidades.

Six Sigma se basa en la metodología DMAIC.

DMAIC es una metodología estructurada de resolución de problemas. Las letras son un acrónimo de las 5 fases que componen el ciclo: Definir (define), Medir (Measure), Analizar (Analyze), Mejorar (Improve) y Controlar (Control).

Cada una de estas fases ayudan al equipo de trabajo a definir de una forma lógica el problema, implementar las soluciones vinculadas a las causas subyacentes y establecer buenas prácticas para asegurar que el problema permanezca resuelto. Six sigma otorga datos precisos y estadísticos para mejorar los procesos.

 Pero…¿Cómo puede esto ayudar a mejorar la vida de los pacientes?

Son múltiples las aplicaciones de Six Sigma fuera del proceso productivo, y el ámbito de Healthcare no es una excepción. Un ejemplo de ello es la aplicación de esta metodología en un hospital de Taiwán para atender a pacientes con enfermedades cardiovasculares.

Un equipo de Six Sigma estudió el proceso de angioplastia para mejorar aspectos como el tiempo de espera entre el diagnóstico y el tratamiento (Definir). Los pacientes son diagnosticados mediante electrocardiogramas, marcadores cardiacos y tratados mediante una angioplastia, todo ello debe llevarse a cabo en menos de 90 minutos desde su llegada.

El equipo de Six Sigma analizó el tiempo de espera entre el diagnóstico y el tratamiento durante 9 meses (Medir) examinando cada paso del proceso (Analizar) e identificó varias áreas en las que se podría mejorar significativamente la eficiencia, tales como enviar a pacientes que llegan con dolor de pecho directamente a una prueba de electrocardiograma o imprimir las hojas del tratamiento automáticamente en vez de escribirlas a mano. (Mejorar)  Una vez implementadas las mejoras, el equipo volvió a realizar sus mediciones obteniéndose una mejora del 58,4% al reducir los tiempos desde 139,2 a 57,9 minutos. (Controlar)

Los resultados obtenidos se traducen en una rápida respuesta de los pacientes al recibir la angioplastia lo que contribuye a salvar vidas. Así mismo al reducir el tiempo de hospitalización de los pacientes, el hospital taiwanés consiguió un ahorro de $4,4 millones en recursos médicos. Si bien es cierto que el uso de metodologías que mejoren los procesos como Six Sigma no acaparan tantos titulares como pueden ser los avances en cirugía, cuanto más óptimos sean los procesos de actuación en hospitales, más pacientes podrán ser atendidos de forma eficiente y con menos esperas, traduciéndose esto, en más vidas salvadas.

 En definitiva, Six Sigma es la “medicina” que necesita el sistema de salud para mejorar la calidad de atención del paciente.

Referencias

https://www.minitab.com/en-us/company/case-studies/